Imprimir con resina 3D es una de las opciones que puedes escoger y que mayor calidad te ofrecerá para la creación de piezas y objetos mediante la impresión 3D. Es cierto que no existe mucha variedad en tipos de resinas ni colores, sin embargo, esta área no deja de evolucionar.
Las impresoras 3D de resina usan este plástico líquido fotosensible como material para la impresión de piezas que tienen una calidad y unas propiedades finales específicas y duraderas demandadas en los sectores más exigentes.
Para imprimir con resina 3D es necesario que sepas cómo usar este material y las precauciones a tener en cuenta con el fin de preservar tu seguridad y obtener los mejores resultados. De eso te hablo en este breve artículo.
¿Qué encontrarás en esta guía?
Cómo imprimir con resina 3D
Antes de empezar una impresión con resina 3D, debes crear un entorno que cuide todos los detalles relacionados con la máquina y los materiales a usar.
En la mayoría de los casos, imprimir con resina no necesita de muchas acciones. Basta con enchufar el equipo para iniciar la labor siguiendo las instrucciones, luego, se ajusta la configuración, se verifica el estado de la base de impresión y de los tanques de almacenamiento de la máquina y se vigila el resto del proceso.
Es aconsejable que la impresora 3D esté ubicada en una zona específica, que tenga ventilación natural. Eso se debe a que ese trabajo genera vapores y humo que pueden ser agobiantes y tóxicos al poco tiempo de su exposición.
Debes tener la precaución de guardar los envases de resina 3D en un lugar oscuro y fresco. En ocasiones, los restos de resina en el tapón tienden a solidificarse, por eso, además debes comprobar que los envases estén bien cerrados.
Para llevar a cabo el trabajo de impresión necesitarás tener a mano: papel de cocina, guantes, varios recipientes para la limpieza, alcohol isopropílico y bolsas de basura. Asimismo, se requiere de alicates de corte, limas y espátulas.
Una vez dicho todo esto, vamos a empezar la explicación de los primeros pasos para un proceso simple de impresión 3D con resina.
Primeramente hay que revisar el calibrado de la impresora 3D. Verifica que la base de impresión está perfectamente alineada a la superficie de la pantalla.
Para nivelar de forma correcta la base de la impresora 3D, extrae el tanque de resina y comprueba que no haya ningún tipo de resto o residuo, hecho esto ya puedes empezar el proceso de nivelación. Terminado este paso, ya puedes llenar el tanque con la resina correspondiente.
Por último debes ajustar la resolución de impresión. Aquí debes tener en cuenta algunas variables como son, el tipo de impresoras 3D (SLA o DLP), la velocidad de impresión que será más rápida en las impresoras con tecnología DLP y LCD que en la SLA, distancia de la ventana óptica y la resolución máxima permitida por tu proyector, entre otros aspectos.
Te recomiendo que tengas en cuenta todos estos aspectos junto con el tipo de pieza que quieres conseguir. De inicio y aplicando la intuición podrás obtener un buen resultado. A medida que vayas practicando y realizando impresiones con este tipo de material, conseguirás un mayor conocimiento sobre el tema y tus impresiones mejorarán notablemente.
Precauciones a tener en cuenta cuando se imprime con resina 3D
Debido a las características de la resina 3D, hay que tener cautela con el fin de mantener la seguridad de quienes la manipulan. Entre los aspectos a considerar está la toxicidad del material (a excepción de la biocompatible).
Como ocurre con algunos tipos de filamentos, la resina 3D también contiene sustancias nocivas, por ello, te recomiendo utilizar una mascarilla con filtro para gases. Asimismo, deberías usar gafas protectoras que cuiden y protejan tus ojos.
Los materiales con sustancias fotosensibles, emiten una gran cantidad de calor cuando tienen contacto con la luz ultravioleta. Esa situación es de riesgo para la piel, mucosas y los ojos, puesto que ocasionan quemaduras graves.
Cabe resaltar que imprimir con resina llamada “de luz de día”, es aún más peligroso. Eso se debe a que la misma reacciona con la iluminación natural. Así que, tienes que asegurarte de usar un equipo de protección personal en todo momento para que te resguarde de las salpicaduras o el contacto directo.
Otro aspecto que hay que cuidar es la cantidad de monómeros que contiene la resina. Aunque siempre se debe evitar la manipulación de ese material sin ninguna protección, en cuanto a las que poseen un alto nivel de monómeros hay que ser más cuidadosos.
En este caso me refiero a las que tienen un estado líquido y es que mientras menos denso sea, es más tóxico. Por eso, evita tocar de alguna forma la resina líquida o una pieza que aún no se haya solidificado por completo.
De la misma manera, al imprimir con resina no tengas contacto directo con los disolventes que contengan resina diluida. Para eso, asegúrate de llevar guantes de nitrilo o de cloruro de polivinilo, los cuales tienen la capacidad de resistir los efectos. Aun así, te ofrecen una sensación de tacto lo más real posible.